Nuestro servicio va mucho más allá de la simple aplicación de productos; nos fundamentamos en el Manejo Integrado de Plagas (MIP), priorizando el equilibrio ecológico, la inocuidad de sus instalaciones y el estricto cumplimiento legal. Entendemos que cada especie requiere un enfoque técnico, ético y diferenciado.
¿En qué consiste esta práctica? El control de estas especies se enfoca primordialmente en la prevención, el saneamiento y la exclusión. En lugar del exterminio indiscriminado, aplicamos modificaciones del hábitat, sellado de accesos, instalación de barreras físicas (como mallas y repelentes ópticos) y apoyamos la reubicación segura de la fauna silvestre. El control químico dirigido se reserva de manera estricta para artrópodos de riesgo sanitario (como los alacranes) o intervenciones focalizadas.
¿Cuándo es necesario solicitar este servicio? Se recomienda la intervención profesional inmediata frente a:
Riesgo sanitario y ocupacional: Presencia de escorpiones en áreas habitadas o acumulación severa de excremento de aves (guano), el cual es altamente corrosivo y alberga patógenos peligrosos (como la Salmonella).
Avistamiento de fauna silvestre: Encuentros con serpientes, murciélagos u otros mamíferos dentro de áreas operativas, bodegas o zonas residenciales.
Riesgo de daño estructural o normativo: Para prevenir obstrucciones en la infraestructura, contaminación de productos o sanciones por incumplimiento ante entidades como el INVIMA o las Secretarías de Salud.
